Su historia con la magia empezó cuando tenía tan solo siete años. Desde entonces, su única misión ha sido rebanarse los sesos para que a vosotros os explote el cerebro y flipéis en colores (irónico cuanto menos). Una pasión un tanto peculiar para un niño de siete años…
Pero lo cierto es que, después de tantos años asombrando al público, lo sigue gozando de la misma manera y con la misma intensidad que aquel niño que fue. Por el camino, ha conocido a grandes magos y ha tenido la oportunidad de compartir conocimientos y pasión con gente de todo el mundo.
Esta trayectoria internacional le ha dado muchas alegrías en lo personal y profesional: dominio de idiomas, contactos en toda europa, actuaciones en Praga, Francia, Italia, Suiza, Viena, etc.
Y estarás pensando, ¿qué más tiene este mago bajo la manga?
Te aseguramos que José Arcario es una apuesta segura.